5 de agosto de 2010

Zanzíbar

Al fín en Zanzíbar, (Madrid, El Cairo, Adis Abeba, Dar es Salam, Zanzibar con overbooking incluido). Y el Indico con sus largas mareas. La primera mañana en Bwejuu, en Makuti bungalows, el mar ha desaparecido. Lo sustituye una inmensa playa de arena de coral, de posidonias, de algas, de mujeres recolectando las algas y un amplio verde turquesa hasta la barrera de coral que se extiende protectora, separándonos de los tiburones y barracudas. El desierto de los tártaros, se me ocurre decir. No sé por qué me viene a la memoria la genial novela de Buzzati al ver la espuma que se amontona en el lejano arrecife. Andamos 300 metros por el agua somera encontrando estrellas de mar de colores fulgurantes, erizos lilas, cipreas y venenosos conos. El primer día se pasa en un santiamén.

Algunas páginas de apuntes · Some pages of the sketchbook

At last in Zanzibar, (Madrid, Cairo, Addis Ababa, Dar es Salaam, and Zanzibar overbooking included). And the Indian Ocean with his large tides. The first morning in Bwejuu, in Makuti bungalows, the sea has disappeared. It's replaced by a vast shoal of coral sand, posidonias, algae, women colecting seaweed and a broad turquoise extending till the coral reef that stretches itself protective, separating us from the sharks and barracudas. The Desert of the Tartars, I mumble. I do not know why I think of the great Buzzati's novel seing the waves on the distant reef. We walk 300 metres through the shallow water finding starfish of flashing colors, purple sea urchins, cowries and poisonous cones. The first day is spent in a heartbeat.

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